A todos nos dan pena los niños negros o chinos que pierden su infancia viéndose obligados a trabajar para mantener a la familia y también sabemos lo relacionado que están todos estos niños con la ropa que vestimos, los móviles que usamos, etc... ya que todas estas cosas pasan por sus manos. La conclusión mas importante que tenemos que sacar de todo esto es que para que nosotros tengamos 30 camisetas, 8 pares de zapatillas y más cosas que no nos son imprescindibles todas estas personas en el tercer mundo tienen que vivir en una situación laboral de esclavitud impuesta por estas empresas, y esta es la sociedad de consumo en la que vivimos, rodeados marcas que queremos llevar, esas cosas que solamente tenemos que mirar a nuestro alrededor y comprobar que las tenemos porque la sociedad nos lo impone, o mejor dicho, nos han hecho creer que vivimos en una clase media, que tenemos capacidad económica para tener todo esto, ajenos a ese tercer mundo que queda tan lejano, que por cierto, el segundo mundo no existe, ese nombre esta puesto para crear distancia y que el problema lo veamos lejos, pues ahora bien, no hay mas que pasarse por un comedor social y comprobar la cantidad de personas que antes pertenencia a esa clase social tan frágil llamada clase media, y que en estos tiempos de crisis que no se sabe quienes son los poderosos que se están pudriendo de dinero, si te va mal te van a echar del barco del consumo y nadie se preocupará por ti y vivirás en la miseria.
Pues esta es la gran mentira sobre la que vivimos, los ricos están y estarán hay arriba, los de la case media caen a la pobreza y los pobres se hacen más pobres, y para colmo nos crean leyes en las que se necesita más dinero para todo, estudiar, sanidad, justicia,... en definitiva, las privatizaciones que solo se podrán pagar gente poderosa.